Tuesday, April 10, 2007

En el primer número de la revista electrónica Letra Libre, que edita Daniel Salas: (http://www.letradecambioperu.com/Vol1-No1.html), hay un interesante artículo de Susana Frisancho sobre la CVR y su enseñanza en la escuela desde una psicología del desarrollo:

http://www.letradecambioperu.com/files/05-SusanaFrisancho.pdf

Transcribo el comentario que le envié:

Hola Susana
He visto tu artículo en Letra de Cambio y me ha animado mucho su lectura. Coincido en lo que escribes y por el trabajo que he venido desempeñando también he notado las dificultades de tocar de manera pedagógica la difusión del informe, sobre todo -en mi experiencia con el SER y el IDL- con la población adulta en las provincias directamente afectadas por el conflicto.Aunque el Informe de la CVR es un marco necesario, resulta a veces insuficiente cuando se aborda una reflexión desde las realidades locales.
Me parece que esto es así porque la historia local de anexos, comunidades y distritos no tiene todavía la valoración y la ubicación necesaria en el relato que la CVR propone, y esa carencia de un relato propio, cercano, no permite vincular de manera subjetiva y reflexiva tantos hechos y testimonios que uno encuentra a cada paso en las provincias.Porducir una o varias pedagogías de difusión es una tarea urgente, porque en las experiencias que he podido tener, un esfuerzo por organizar narrativamente lo que ocurrió facilita establecer los nudos de temas que dan sentido a lo vivido individual y colectivamente. Las historias locales tienen en las autoridades y líderes locales, ejemplos de lo que significó la lucha contra la subversión de parte del estado y de la sociedad. A menudo, la historia de estos personajes permite desenhebrar una trama que el observador externo (por ejemplo un profesor o un promotor de ONG) no puede comprender del todo si sólo se limita a buscar lecciones y necesidades, a menudo a costa del descuido de las secuelas que manifiesta el ejercicio de la memoria de la gente.Rescatar las historias locales con mètodo y estrategia puede ofrecer un recipiente donde lo vivido adquiera forma y sentido, donde lo colectivo adquiera una significación personal.
Como señalas, "la vida mental se vive siempre con otros", y me ha parecido que rescatar de su olvido la historia de autoridades y lìderes en cada localidad podría permitir un ejercicio de simbolización de lo que fue un rol, una representación y una elección, y que implicó el riesgo sino la tragedia de perder la vida o sufrir persecución y abuso, en nombre de la comunidad y de la democracia. Hemos encontrado en el trabajo de reconstruir historias locales, ejemplos de heroísmo y compromiso en estos personajes. Muchos son recordados por mucha gente que los conoció, otros son remembrados cuando se invoca por una vida ejemplar en la localidad. Hay muchos que sobrevivieron y sus experiencias han quedado como anécdotas personales o locales, sin ser proyectadas con un sentido pedagógico mayor. Por supuesto los espacios públicos, el territorio de la comunidad y del distrito están dibujados en la memoria por eventos y personajes que los libros de educación cívica y las habilidades de los profesores pasan mayormente de largo.
En fin, como sabrás, el gobierno ha decretado que los municipios inscriban calles y parques con los nombres de los militares y del "personal civil" que fue víctima del "terrorismo". Tal medida cae con improvisación y sesgo militarista (basta ver el detalle de la lista de los militares y el descuido grosero de la lista del "personal civil"). Pero bueno, me extiendo demasiado. Saludos y estamos en contacto.
Ricardo

No comments: